Cómo mantener tu Cadena de Distribución. Trucos y Consejos par alargar su vida útil

¿Cuánto dura una Cadena de Distribución? ¿Cuántos kilómetros hay que cambiarla?

La Cadena de Distribución es un elemento crucial en el funcionamiento de nuestro vehículo. Suelen durar toda la vida útil del coche, pero… ¿Hay que hacer algún mantenimiento para no tener nunca que cambiar mi cadena de distribución?

Como hemos comentado anteriormente en esta web, la cadena de distribución está diseñada para durar muchos kilómetros. Mientras que una correa rara vez puede durar más de 100.000 kilómetros, la mayoría de fabricantes garantizan tantos kilómetros a sus cadenas de distribución que lo habitual acaba siendo que dure tanto como el propio vehículo. De modo que nunca tendremos que pasar por el taller a cambiar este elemento. La media se sitúa en 250.000 kilómetros de vida útil, aunque como decimos, dependiendo del vehículo pueden durar más o menos. Si utilizamos un vehículo comercial, como un camión o una furgoneta, es más probable que acabemos sustituyendo la cadena que en el caso de un particular que utiliza un utilitario para desplazarse al trabajo durante la semana.

Entonces… ¿No hay que sustituir nunca la cadena de distribución?

La mayoría de motores que funcionan con una distribución con cadena están pensados para que dicho elemento dure casi tanto como el coche. No obstante, eso no significa que no se deba cambiar nunca, ya sea por desgaste o por algún defecto de fábrica, algunos vehículos van a necesitar un reemplazo durante su vida útil. Las webs de repuestos están repletas de cadenas de distribución, lo que nos hace indicar que no es un instrumento infalible y ni mucho menos eterno. En cualquier caso, siguiendo los consejos que te vamos a dar a continuación es difícil que alguna vez tengas que pasar por el taller a por una sustitución de la cadena, siempre y cuando no tengas un coche con una unidad defectuosa de fábrica. Eso sí, si detectamos cualquier anomalía, lo mejor es siempre acudir al taller para prevenir males mayores.

¿Cómo mantener la cadena de distribución?

Al contrario que en los automóviles con correa de distribución, los coches con cadena no requieren un mantenimiento muy exhaustivo. No es necesario sustituirla cada cierto número de kilómetros ni hacer ningún procedimiento especial. Es por ello que los coches que tienen una distribución por cadena son más adecuados para personas vehículos del ámbito profesional y para particulares que no suelen tener especial cuidado en el mantenimiento de sus vehículos.

No obstante, hay elementos adyacentes que no debemos nunca olvidar aunque tengamos un vehículo con cadena de distribucíón:

  • El tensor de la cadena de distribución o polea tensora: es el elemento que mantiene la cadena firme. Evita que la cadena pueda holgarse o incluso que se salga de los piñones. Es por ello que es muy recomendable sustituirlo cada 100.000 kilómetros. La operación no es costosa y evita que podamos tener problemas mayores en el futuro con nuestra distribución. También es importante que durante este pequeño mantenimiento nos revisen el estado de la cadena, por si tuviera algún desperfecto.
  • La bomba de agua puede pasar desapercibida en un coche con cadena y es un error. Normalmente en los vehículos con distribución por correa sustituimos la bomba de agua en cada mantenimiento de la correa. Es decir, cada vez que cambiamos la correa, cambiamos también el circuito de refrigeración. Esto ocurre básicamente porque la bomba de agua es un elemento muy barato, pero su sustitución es cara debido a que son necesarias muchas horas de mano de obra. Aprovechando el pago por la mano de obra de la correa, es un momento óptimo para cambiar también la bomba de agua y “curarse en salud”. Con nuestro coche con cadena de distribución hay que vigilar también el estado de la bomba de refrigeración cada cierto tiempo o número de kilómetros recorridos.
  • El aceite. Revisar los niveles de aceite de nuestro motor y realizar un cambio cada año o cada cierto número de kilómetros recorridos es crucial para que nuestro vehículo pueda mantener la cadena de distribución en buen estado. El aceite lubricante es fundamental para mantener la cadena limpia, ya que la suciedad (polvo, óxido, residuos metálicos…) son recogidos por el fluido, evitando que los eslabones de la cadena se deterioren por un exceso de roce.

¿Cómo puedo cuidar mi cadena de distribución? Consejos para alargar su vida útil

Al igual que ocurre con el embrague del vehículo, la cadena de distribución puede dañarse o deteriorarse notablemente cuando se realiza una conducción brusca. Los cambios repentinos de velocidad producen tirones que añaden tensión a la cadena, por lo que el metal sufre pequeños roces que a la larga, pueden ocasionar la rotura de un eslabón. Si esto ocurriera, comprar un coche con cadena no nos habría reportado ningún beneficio respecto a otro que funcione con correa, pues tendríamos una rotura de motor muy similar y con un elevado coste de reparación.

Además de la conducción errática, que acaba produciendo estrés a los diferentes elementos de nuestro vehículo, el clima también puede hacer mella en nuestra preciada cadena de distribución. Si bien es cierto que a ningún vehículo le viene bien dormir en la calle, nuestra cadena puede estropearse debido a las temperaturas muy altas durante una ola de calor o muy frías en el invierno. Por tanto, es conveniente evitar que nuestro vehículo pase demasiadas horas o varios días seguidos recibiendo temperaturas extremas, ya que la dilatación puede deteriorar poco a poco tanto la cadena como otros instrumentos de nuestro preciado automóvil.

Y a propósito de estacionar en la calle, tampoco es interesante aparcar nuestro coche en playas o circular por lugares donde haya mucho polvo en suspensión. Además de rascar la cadena, es bastante probable que el polvo y la arena acaben atascando el filtro del aire o incluso que se hagan daño a alguna válvula. En el caso contrario, también es conveniente evitar lugares muy húmedos. La humedad puede llegar a hacer estragos a la mecánica de nuestro coche produciendo óxido en lugares bastante inaccesibles y podríamos tardar meses en detectarlo.

En cualquier caso, hay situaciones en las que no es posible evitar algo de esta lista. Si vivimos en la costa, cerca de la playa, siempre vamos a estar expuestos a la humedad y a la arena. Por tanto, lo más sensato en estas situaciones es llevar al día la hoja de mantenimientos y revisar la cadena regularmente. Además, conviene conducir de forma moderada, controlando los niveles de aceite del motor y vigilando la presión de las ruedas con cierta asiduidad para evitar forzar el motor más de lo normal.

¿Cada cuánto tiempo tengo que cambiar la cadena de distribución?

Para un uso normal de un vehículo, lo normal es que la cadena dure toda la vida útil del coche. No obstante, hay excepciones, y esto no debe generalizarse. Cada conductor debería mirar el manual del vehículo y comprobar si el fabricante recomienda una sustitución de la cadena cada cierto número de kilómetros o si precisa de algún mantenimiento específico.

Otra práctica interesante es mirar de vez en cuando en Internet información sobre nuestro vehículo, especialmente cuando se trata de un modelo nuevo en el mercado. Leyendo los problemas que han detectado otros usuarios de una unidad como la nuestra puede hacer que nos adelantemos en caso de un defecto de fabricación, ya no solo de nuestro motor o cadena de distribución, sino de nuestro coche en general. Y por supuesto, esto también es interesante hacerlo antes de comprar un vehículo usado. Antes de lanzarnos a un coche con distribución por cadena de segunda mano es interesante estudiar si el coche que tenemos en mente tiene algún problema endémico. O si lo tiene, poder preguntar al dueño si se ha solucionado el problema antes de acordar la compraventa.

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